Maniobras De Masaje

PRESIONES VERTEBRALES

Son movimientos efectuados a nivel de la columna vertebral con el fin de desbloquear los segmentos vertebrales. Entendemos por bloqueo la disminución de movimiento con o sin dolor por alguna alteración funcional o estructural.

Para efectuar cualquier presión vertebral hay que tener en cuenta los siguientes puntos:

1º el paciente estará en decúbito prono y siempre con la boca abierta, para evitar cualquier contractura muscular.

2° no deben efectuarse en frío, sino después de los roces circunflejos y previamente haremos una fricción en toda la región de la columna.

3° cualquier presión debe seguir una dirección perpendicular al segmento vertebral correspondiente, recordando que la columna tiene unas curvas fisiológicas (lordosis y cifosis).

Existen distintos tipos de presiones:

1.- Cubital simple o reforzada

Se efectúa con el borde cubital de una mano, reforzada o no con la otra. La presión se realizará entre vértebra y vértebra. Se aplican en las cervicales y en casos de escoliosis, también en las dorsales.

2.- Digital reforzada

Apoyamos los dedos índice y medio sujetando la apófisis espinosa; el resto de la mano bien plana adherida a la Presión digital reforzada espalda, y se refuerza con la otra mano de manera que la región tenar e hipotenar de la mano superior se apoye en los dedos de la inferior y los brazos bien estirados.

La presión se efectúa a nivel de los dedos índice y medio. Esta presión la efectuaremos desde las primeras dorsales hasta la región sacra.

3.- Hipotenar reforzada

Calculando apoyar la apófisis espinosa en el surco medio de la mano, y reforzando con la otra subiremos por toda la columna exceptuando las cervicales.

Presión Hipotenar reforzada

4.- Doble entrecruzada

Mano derecha en el borde marginal izquierdo y viceversa, dejando libre la apófisis espinosa. Efectuaremos un pequeño giro y a continuación la presión.

Presión Doble entrecruzada

Este tipo de presiones solo las realizaremos en la zona dorsal y sobre espaldas de pacientes atléticos o corpulentos. Por último y para que las presiones se realicen como es debido hay que tener presente, en primer lugar tener una buena colocación, apoyar y buscar un punto de tensión, de resistencia, sin apoyar el cuerpo sino solo las manos.

En este punto de tensión preguntaremos si dicha tensión es o no dolorosa:”jamás debemos manipular con tensión dolorosa”.

No se debe levantar la mano de la espalda para desplazarse.

Por último realizamos una presión con rebote. Después de realizar las presiones es conveniente hacer algún amasamiento sobre la zona y por último aplicar las maniobras finales de un quiromasaje espinal.

PRESIÓN DE MANOS ALTERNADAS

Cogiendo el antebrazo con las dos manos y los pulgares encima, esta maniobra consiste en presiones alternadas con los pulgares, a dos traveses de dedo de distancia uno del otro, y con los pulgares paralelos, subiendo y bajando por el antebrazo unas cuatro o cinco veces, sin llegar a la zona del codo.

Es un movimiento lento, y su misión es la descontracción de la musculatura del antebrazo. Se aplicará especialmente en el codo de tenista. (epicondilítis).

DESCONTRACCIÓN DE GLÚTEOS

Es un movimiento de presión con rebote para descontracturar los glúteos.

Esta maniobra está indicada en cualquier problema a nivel de la región lumbar o sacra, trastornos circulatorios de extremidades inferiores, sobrecarga muscular por la práctica continuada de un deporte o simplemente postural, se produce un aumento de la tensión a nivel glútea, y por ello está indicado hacerlo.

No hay peligro alguno y por tanto no hay contraindicaciones. La zona de trabajo será la región superoexterna glútea, es decir, desde la cresta ilíaca, cuatro traveses de dedo en diagonal hacia la parte media del glúteo. Es la zona donde encontraremos uno debajo del otro a los tres glúteos (mayor, mediano y menor).

La forma de efectuar la manipulación será con el paciente en decúbito prono, y después de haber efectuado los amasamientos y percusiones en la región. La maniobra se realiza en tres tiempos:

1º Masajista con la pierna más cercana a la camilla adelantada y la zona tenar de la mano en cada glúteo a nivel de la piel, el brazo más alejado debe estar flexionado y hacia delante.

2º Presionar ligeramente con ambas muñecas hasta notar el contacto de un glúteo sobre el inferior.

3º Sin aflojar la intensidad, efectuar una presión con rebote con ambas muñecas.

Repetir la misma operación con pequeños cambios de apoyo de las manos unas tres o cuatro veces, y al final, en el tiempo dos, movilizar lateralmente los glúteos para quitar la fuerza de la manipulación.

Esta maniobra es dolorosa cuando los glúteos están contracturados, aunque a este dolor le sigue rápidamente un gran alivio. Toda presión con rebote produce un efecto de relajación por disminuir el tono muscular.

PASO DEL OSO

Colocamos las manos en forma de cachete cóncavo, y las apoyamos sobre la musculatura paravertebral, sin apoyar nuestro cuerpo.

Se efectúa una presión con cada mano, alternada, y bajamos y subimos por la zona muscular sin perder nunca el contacto de la mano con la piel, para lo cual arrastramos tanto al bajar como al subir, las manos, siempre dejando una pequeña distancia.

En casos de lumbociatalgia podremos efectuar ésta maniobra hacia los glúteos y la pierna posterior siguiendo la dirección del nervio ciático.

La acción de esta manipulación es la de relajar la musculatura, por lo que es ideal siempre que exista contractura o tensión muscular. El movimiento debe realizarse unas dos o tres veces sobre todo el trayecto afectado, siempre de forma muy lenta.

PINZA RODADA

Maniobra que sirve para despegar el tejido conjuntivo de la piel, con lo que produciremos una gran reacción circulatoria y disminuirá la tensión muscular.

Para efectuar la maniobra, cogeremos entre los dedos a modo de pellizco de oleaje la piel, y la deslizaremos subiendo desde la región lumbosacra hacia arriba, y del centro de la columna vertebral hacia los costados, a pequeños espacios hasta la región escapular y cervical.

Al principio es una maniobra ligeramente dolorosa y que debe realizarse después de los amasamientos.

Está indicada ante cualquier tensión o contractura muscular, artrosis, stress, escoliosis, etc.

Se puede efectuar después de los amasamientos, nunca en frío.

La espalda es la zona reina del quiromasaje, en la que mayor número de tratamientos efectuaremos, tanto por las molestias propias como por la acción a distancia a través de los nervios espinales y sistema neurovegetativo para conseguir así un buen equilibrio muscular.