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Sobre El Masaje Linfático

El drenaje linfático manual es una técnica especial de masaje que actúa sobre los vasos linfáticos activando su automatismo, a nivel subcutáneo, por tanto mejorando la eliminación del líquido intersticial y linfa que por causas patológicas se han acumulado.

Actúa a través de dos mecanismos, por una parte, la reabsorción del exceso de líquido y proteínas y por otra estimulando la motricidad de los colectores aún activos.

Aunque varía según escuelas las maniobras serán:

Reabsorción: Estiramiento y posterior presión. Se separan las células y se tensan los filamentos de anclaje, por tanto penetra el excedente de líquido y proteínas.

Transporte. Intensifican la contracción rítmica de los linfagiones.

Todas las escuelas respetan la reabsorción del líquido y proteínas y posterior transporte.

Características generales:

Este masaje no aumenta la filtración a nivel de capilares sanguíneos a diferencia del masaje corporal.

Relaja las fibras estriadas cuando están tensas y mejora el automatismo de las lisas como las de los angiones linfáticos o intestino.

Tiene un efecto vagotónico por activación del parasimpático (relajación). El masaje primero estimula y luego relaja.

Nunca debe producir enrojecimiento, porque implicaría filtración capilar.

Las presiones son tangenciales al límite de la elasticidad de la piel, sin friccionar ni resbalar sobre ella. Los empujes de la piel son en sentido de los desagües de los diferentes cuadrantes linfáticos y con cierto movimiento circular, elíptico o espiral y mínima presión. La presión máxima se hace en el sentido que va la linfa en el resto del movimiento es de contacto No resbalar sobre la piel.

Con las presiones circulares hay un estiramiento longitudinal y transverso de los linfáticos subyacentes favoreciendo el automatismo. No sobrepasar los 30 mm Hg. (1mm= Torricelli), en el masaje corporal es de 70-80 OTR.

Con esta poca presión no se activa la circulación sanguínea y así no se produce mayor filtración.

Hay una fase de contacto, presión y descompresión imitando la motilidad de los linfangiones. Es importante la fase de relajación para que de tiempo a que se desplace la linfa

Jamás producir dolor porque los linfáticos vía refleja dejan de funcionar. Separar las manos de hematomas, inflamaciones etc.

El ritmo es lento. Los vasos se contraen 10-14 veces minuto

Nuestras manos parecen flácidas, muñecas sueltas y dedos pasivos. Abarcar la zona más amplia posible. Adaptar las manos a las diferentes superficies, intentando un máximo contacto para ejercer menos presión.

No utilizar ningún producto, a veces polvos de talco para mejorar el contacto.

Trabajar siempre de proximal a distal, ya que para poder drenar hay que despejar el líquido acumulado delante y por segmentos de distal a proximal. Partir de un drenaje previo del cuello (¿? No siempre)

Aunque se influye directamente en la zona superficial, por las intercomunicaciones existentes también se activa la profunda por el empuje de la linfa.

En grandes extirpaciones habrá que cambiar la dirección derivando la linfa a cuadrantes vecinos.

Donde haya más líquido tratar más tiempo.

La primera sesión será mas corta y limitada a la zona del cuello valorando los posibles efectos adversos. El número de sesiones semanales será de 2 como mínimo. A veces hay que dejar semanas o meses de pausa.

Los movimientos circulares serán:

Fijos en los ganglios. Una presión por segundo con 5-7 repeticiones, por su resistencia.

Maniobras.

Se reducen básicamente a 4 con algunas variantes según la zona cutánea.