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Orden Y Tiempo

Al trabajar el tórax trataremos las extremidades superiores.

Después efectuaremos el abdomen y haremos las extremidades inferiores por delante. Colocaremos el paciente en decúbito prono y haremos las piernas por detrás y por último la espalda.

El tiempo en un quiromasaje nunca puede ser exacto. Según el paciente, su tono muscular, etc. pero más o menos calcularemos:

Quiromasaje de espalda……… 20 – 25′ minutos

De extremidades inferiores….. 20 – 25′ minutos

Quiromasaje facial …………… 15′ minutos

Quiromasaje general ………… 60′ minutos

Un quiromasaje demasiado largo cansa el músculo.

Un quiromasaje demasiado corto no produce ningún efecto.

INTENSIDAD

La profundidad debe ser la adecuada para cada persona, a la que preguntaremos antes de empezar si le gusta más profundo o superficial, y por regla general iremos siempre al límite del dolor, dependiendo pues de la sensibilidad de cada persona.

Existen tres tipos básicos de intensidad:

- superficial: niños, ancianos, musculaturas débiles.

- media o muscular:

- constitución media normal.

- profunda:

- musculaturas fuertes y deportistas.

Siempre empezaremos con intensidad superficial para poco a poco buscar la profundidad adecuada.

VELOCIDAD

Un quiromasaje rápido produce mayor contracción muscular, estimula al sistema nervioso.

Un quiromasaje con velocidad lenta disminuye el tono muscular y es más relajante. Hay que saber que es lo que podemos encontrar para adoptar la velocidad adecuada. Siempre hay maniobras lentas (pases magnéticos sedantes) y otras rápidas (percusiones), y por ello en ocasiones si buscamos relajación suprimimos las rápidas y efectuamos más tiempo las lentas, o al revés si buscamos estimulación.

En una persona con stress, los amasamientos serán lentos y prolongados, y en un deportista antes de la competición los amasamientos serán cortos, profundos y rápidos.

OBSERVACIÓN DEL DOLOR

De entrada hay que empezar por un quiromasaje a nivel superficial y poco a poco ir profundizando hasta llegar al nivel deseado que preguntando al paciente, será al límite del dolor.

En masaje hay que conocer dos tipos de dolor:

- el primer dolor que se produce con el masaje pero que duele y alivia, es el dolor que podemos trabajar con tranquilidad.

- el dolor que aumenta con el masaje lo debemos respetar, no debemos trabajar, ya que el organismo nos está indicando que existe algún proceso, inflamatorio, infeccioso, etc., que no se debe tocar.

Solamente hay unas excepciones en que trabajaremos con dolor, aunque ya lo veremos más adelante.

RESPIRACIÓN

Durante el quiromasaje debemos imprimir un ritmo respiratorio continuo, al igual que el paciente.

Una buena respiración conseguirá que nos cansemos mucho menos y podamos trabajar mejor, y de cara al paciente, la respiración relaja y además disminuye la sensibilidad dolorosa, lo que facilita un buen quiromasaje más profundo y con mejor resultado.

Al hablar se pierde el ritmo respiratorio y el efecto deseado.

Así como un buen deportista debe efectuar un calentamiento antes del ejercicio, un buen quiromasajista, debe efectuar antes del trabajo diario un calentamiento de sus manos y dedos.

Con ello se consigue:

- mayor flexibilidad.

- mayor movilidad articular.

- evitar sobrecargas y futuras lesiones de muñeca y codo.

- mayor sincronización entre pulgar y dedos.