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Masaje Y Esquince

Ante una entorsis de tobillo, rodilla, o cualquier articulación, los ligamentos sufren una distensión, y si ésta es superior al tope posible pueden romperse algunas fibras, lo que llamamos esguince. Según la cantidad de fibras lesionadas hablaremos de tres tipos distintos de esguinces:

Esguince tipo I

Destruidas menos del 25 % de las fibras del ligamento, signos inflamatorios mínimos. Hielo 24 – 48 horas, colocándolo 20 minutos cada hora, reposo y elevación de la extremidad.

A las 24 – 48 horas solo hay dolor a la presión, no espontáneo, no equimosis y el edema, el llamado huevo” en el caso del pie prácticamente desaparecido. En el caso de esguince tipo I, pasadas ya las 24 o 48 horas de su producción, puede efectuarse masaje en la zona afectada y especialmente amasamiento pulpopulgar y así, al pasar los dedos, encontraremos una zona de crepitación ligeramente dolorosa que nos indicará el punto exacto de la lesión, y siempre a un límite tolerable del dolor, iremos trabajando sobre ésta región hasta que prácticamente el dolor desaparezca.

A continuación del masaje puede aplicarse otra vez el hielo, siempre bajo la pauta de unos 20 minutos.

Estas sesiones se efectuarán una o incluso dos veces al día durante unos días seguidos, para su más rápida recuperación.

Esguince tipo II

La lesión afecta entre el 25-50 % de las fibras.
Aplicación de hielo y a las 24-48 horas encontraremos:

- dolor espontáneo y a la presión

- hematoma o equimosis sublesional

- edema intenso

- inestabilidad articular.

Nuestra actuación será de remitirlo al médico ya que necesita inmovilización con algún tipo de vendaje.

Esguince tipo III

Rotura de más del 50 % o total. Por el dolor tan intenso, aparecen signos vegetativos como mareos, nauseas e incluso vómitos. Aplicaremos hielo pero el sentido de urgencia será enviarle a la clínica sin esperar las 24 horas. Son esguinces que necesitan tratamiento quirúrgico.

En los esguinces de tipo I y II pueden aplicarse complementariamente vendajes funcionales, aunque en los de tipo II serán más de tipo terapéutico. En el caso de los llamados esguinces crónicos, que muchas veces son agudos mal curados, suelen producirse dolores, ligera inestabilidad de la articulación y tumefacción.

En estos casos podrá efectuarse masaje en toda la región, y debe colocarse la zona afectada en una posición un poco forzada, para localizar exactamente el punto de la lesión, y manteniendo dicha posición, trabajaremos con el amasamiento pulpopulgar hasta la desaparición del dolor.

A continuación se aplicará cremas de calor. La frecuencia será de dos o tres sesiones por semana y a las dos o tres semanas, dependiendo de la evolución del paciente pasaremos a una sola vez por semana.