La Hidroterápia

En primer lugar debemos decir que la hidroterapia es el tratamiento o terapéutica que usa como elemento fundamental el agua, aunque puede ser directamente como líquido o mediante unas aplicaciones o elementos de transmisión.

Desde la antigüedad ha existido el tratamiento y técnicas hidroterápicas, pero nombraremos los verdaderos precursores como SIGMUND HAHN (1664-1742), especialmente VICENTE PRIESSNITZ, llamado el padre de la hidroterapia, ya que fue uno de los primeros impulsadores de dichas técnicas a mediados del siglo XIX en la zona de Austria creando incluso un sanatorio dedicado a estas técnicas. LUIS KUNHE, KNEIPP, LEZAETA, SCHNEIDER, FERRANDIZ, GIMENO, etc., estos últimos en España como autores conocidos y pioneros de las técnicas hidroterápicas.

Hay que definir dos términos distintos:

- Hidroterapia. Tratamiento con agua, caliente ó fría, como medio de difusión.

- Hidrología. Tratamiento con aguas mineromedicinales, es decir por su composición (azufre, hierro, etc.) Esto hoy en día es una especialidad médica.

El agua, cuya composición química ya conocida es H2O, posee otros elementos importantes, como ciertos minerales que varían según la zona de donde brote dicha agua, y así nos encontramos que en ciertos lugares existe una mayor riqueza de azufre, en otros de manganeso, hierro o bien otro mineral, y por tanto según la composición variará la acción de aquella agua.

También es importante la temperatura a que se use el agua. No tiene la misma acción el agua caliente, templada o fría, y por tanto nos ajustaremos al siguiente cuadro; teniendo en cuenta que hablamos de caliente o frío con respecto a la temperatura de la piel.

Si la piel por término medio tiene una temperatura de 36° C, designaremos como agua muy fría aquella que tenga una temperatura de 8 – 15° C, templada 34 – 35 ° C, caliente 36 – 38 ° C y muy caliente a partir de los 40 ° C.

Reacciones normales a las aplicaciones hidroterápicas frías (menos de 18 ° C)

1ª fase. Palidez. “Carne de gallina”

Sensación de frío que puede llegar a ser dolorosa.

2ª fase (reactiva). Enrojecimiento cutáneo.

Sensación de calor y bienestar.

Reacciones normales a las aplicaciones hidroterápicas calientes (36 – 38° C):

Transcurren en una sola fase:

.Enrojecimiento cutáneo. Sensación de calor y bienestar.

Reacciones normales a las aplicaciones hidroterápicas muy calientes (más de 40° C)

1á fase. Palidez.

“Carne de gallina”. Presión sorda o sensación de dolor.

2á fase (reactiva)

Enrojecimiento cutáneo (hiperemia reactiva).

Sensación de mucho calor que va disminuyendo hasta una agradable sensación de bienestar.

Temperaturas superiores no son convenientes ya que al ser el agua un medio bueno para transmitir el calor no son soportables.

Por otro lado existen personas que según su sensibilidad resisten más o menos las distintas temperaturas del agua.

La acción del agua, sea caliente o fría, sobre la piel, se basa sobre dos efectos, a nivel nervioso y a nivel circulatorio:

- Nervioso: el calor produce un efecto relajante, mientras que el frío lo produce estimulante.

- Circulatorio: se basa en la vasodilatación por el calor y la vasoconstricción por el frío, con las consecuencias de hipersudoración y eliminación de toxinas.

El efecto nervioso es un estimulante de la función cardiorrespiratoria, así como para las personas hipotensas, y nerviosas. Según la temperatura del agua, podemos diferenciar las distintas reacciones nerviosa, circulatoria y dérmica, es decir de variación de la temperatura.

− Caliente: hasta 40 ° C reacción fuerte a nivel nervioso, circulatorio y dérmico.

− Templada: hasta 37 ° C reacción débil o nula a los tres niveles.

− Fría: de 8 – 15 º C reacción fuerte a los tres niveles.