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Hábitos Del Buen Masajista

El dar masajes no es complicado, es instintivo; desde acariciar a un bebé hasta frotarse la piel cuando nos duele.

Para beneficiarse totalmente de los masajes y su variedad de virtudes, existen unos principios que necesitas conocer.

El masaje debe disfrutárse, evitando movimientos bruscos o que causen dolor.

Centrate en el masaje y presta atención a las sensaciones que resultan. El ritmo de los movimientos es importante. Las técnicas podrán ser estimulante o de relajación; según como lo des.

El masaje áspero da vigor; uno suave relaja.

Muévete suavemente al masajear zonas de huesos, puedes enérgico en la de los músculos. Ten tus manos (y las uñas) cuidadas y suaves. Las manos se deslizan mejor por el cuerpo aumentando el beneficio del masaje si usas aceite natural.

Lavate las manos antes del masaje y después de este.

Quitate los anillos, pulseras y relojes para no hacerle daño al cliente, también recogete el pelo y mantenlo bien higiénico.

Pon música relajante de fondo, para ayudar a relajar a la persona que recibe el masaje.

Calienta antes del masaje las manos. Haz flexiones de manos y de muñeca mediante estiramientos, para no tener lesiones. Haz que el cliente se sienta en una posición física rejada y cómoda.

Manten una postura física equilibrada mientras administres el masaje; evitaras el cansancio muscular y lesiones.

Concentrate en los ligeros montículos que notes en la piel del cliente, ya que son contracturas de fibras musculares. Ten en cuenta cuando no es indicado dar un masaje.