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Fractura Y Fisura

Las fracturas son roturas óseas, mientras lógicamente, mientras dura el proceso de cicatrización ósea, no debe hacerse masaje, amén de que lleven vendajes u otros tipos de inmovilización, pero una vez curado el hueso, hecho el callo óseo debemos efectuarlo, para conseguir que el músculo o músculos que presenten una ligera hipotrofia, recuperen su tono normal.

Cuando se quita un vendaje de yeso después de una fractura o fisura, hay cuatro puntos a tener en cuenta:

Piel escamosa: Debido a la falta de respiración cutánea, las células epidérmicas se depositan en la superficie. Aplicaremos un peeling para renovar la epidermis y hay que proporcionar una buena hidratación.

Aumento de sensibilidad al dolor: El primero segundo masaje será de intensidad superficial ya que sino produciríamos dolor.

El contacto continúo irá disminuyendo el dolor y podremos realizar maniobras más profundas y fuertes de forma progresiva.

Hipotonía o hipotrofia muscular: Las maniobras de percusión y rodamiento muscular serán importantes cuando se puedan realizar.

Disminución de la movilidad articular: El vendaje durante uno o dos meses inmoviliza las articulaciones, por lo que será necesario efectuar movilizaciones con el orden característico de activo, pasivo, y después con resistencia.

La frecuencia de este tipo de masaje será diário la primera semana, para reducir la frecuencia poco a poco durante la segunda y tercera semana, siempre según la evolución del paciente. Estas son las principales contraindicaciones de cualquier masaje, algunas de forma total o absoluta, mientras que otras sólo lo son en un principio y después puede hacerse e, incluso es conveniente el efectuarlo, para corregir y acelerar su proceso de recuperación.

Resumiendo diríamos que ante cualquier dolor que no se alivia con el masaje, sino que empeora, el masajista debe pensar que habrá alguna causa que nos indica la contraindicación del masaje.