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Fibromialgia Y Masaje

Entendemos por Fibromialgia un proceso en el que existe una sensibilidad dolorosa general exagerada, asociada a un estado depresivo.

Suele afectar mucho más a mujeres y en edades maduras (40 – 50 años).

La característica fundamental es el dolor, intenso, difuso y que varía de intensidad según el movimiento, mejorando con el reposo.

La localización siempre es a nivel muscular, siendo muy frecuente en zona cervical, trapecios, y cordones musculares, aunque también en antebrazo.

Aparte del dolor es muy típica la afectación del estado general con una fatiga crónica, ansiedad, dolor de cabeza crónico, y tendencia depresiva. Deben existir por lo menos de tres a cinco puntos dolorosos durante unos tres meses para que podamos definir la fibromialgia.

El masaje en estos casos está muy indicado, por la mejoría que da lugar. Conviene efectuar de dos a tres sesiones por semana, teniendo en cuenta que a medida que vaya mejorando debemos espaciar las sesiones.

Fundamentalmente la técnica de masaje será la de aplicar amasamientos, presión y vibración sobre cada punto de dolor, habiendo trabajado primero sobre los grupos musculares generales y continuar con todas las maniobras de un masaje normal.

El trabajo sobre cada punto debe durar medio minuto aproximadamente.

La aplicación de calor local, sol, y técnicas de relajación serán convenientes y positivas para mejorar la situación.