El Paciente

El paciente o cliente aunque es el usuario, debe respetar una serie de normas. Su aseo debiera ser lo más adecuado así como su forma de comportarse hacia nosotros. Cada uno tiene una “posición” dentro de una sesión de masaje.

Recordaremos al paciente que durante el masaje no debe fumar, ni beber, ni comer, ni mascar chicle, ni leer. Parece una tontería pero comprobareís que es necesario.

La habitación: El lugar donde realizaremos el masaje es importantísimo. Hemos de trabajar en una atmósfera agradable para el paciente, por lo que se aconseja una habitación insonorizada del exterior, con una camilla en el centro.

El color de las paredes debe ser de un color cálido y claro, puede ser de blanco, rosa, o verde pastel, entre otros. La iluminación debe ser suficiente, ni mucha ni poca. Lo mejor es una luz indirecta sobre todo si la acompañamos de una música suave y con volumen bajo.

La música no es imprescindible. Los muebles han de ser los justos. Usaremos rulos (piezas cilíndricas), cojines y todo aquello que sea necesario para colocar al paciente en la posición más relajada.