¿Cómo Hacer Un Masaje Chino?

Joe Wong, Masajista de Tui Na dice:

El primer principio de un masaje eficaz es que el paciente debe hallarse relajado.

A tal efecto, el paciente adopta una posición cómoda que induce a una relajación inicial, y el masajista empieza a aplicar el masaje a las extremidades del paciente. La relajación se traduce por la respiración abdominal adoptada por el paciente en lugar de la respiración torácica y por el aspecto relajado de sus rasgos faciales.

Cuando la relajación es total, el cuerpo del paciente se vuelve receptivo a la acción del masajista, lo cual facilita la intervención de cambios físicos positivos. Importa también que el masajista se sienta cómodo en su trabajo; si se siente incómodo o tenso, su trabajo le parecerá agotador, y el contacto de sus dedos resultará duro y doloroso para el paciente.

El aspecto más importante de la técnica del masaje consiste en saber como ha de ser el contacto de los dedos del masajista con la piel del paciente.

El secreto del contacto reside en la lentitud, en el sentido del movimiento indefectiblemente circular y en el ritmo fijado y observado por el masajista. Por “movimiento circular” se entiende el movimiento giratorio seguido por las manos, los pulgares y los dedos del masajista.

Además, las manos del masajista deben permanecer constantemente en contacto con el paciente, sin ninguna interrupción en el mismo. Y por terminar, ni el masajista ni el paciente deben guardar las extremidades rígidas y estiradas, sino más bien algo dobladas y distendidas para que no ofrezcan resistencia al masaje.

Cada masajista adopta un estilo y un método propios:

Unos son firmes, otros más delicados. Para prevenir el cansancio el masajista debe adoptar un ritmo de masaje cómodo y fácil de sostener, que le permita conservar fuerza, resistencia y un alto nivel general de energía. En este aspecto, la práctica cotidiana del Tai-Chi, por ejemplo, ha demostrado su utilidad. Al término de una sesión de masaje, el paciente suele sentirse relajado y rebosante de energía a veces, incluso, eufórico. En cualquier caso, después de una sesión el paciente podrá decir si un masaje fue efectivo o no.

Simple cuestión de experimentar o no una sensación especial de bienestar. Cuando el estado de un paciente mejora después de una serie de masajes, el automasaje puede ser precioso para mantener los beneficios resultantes.

También el estilo de vida de cada uno dieta, ejercicio, descanso contribuyen, por supuesto, en la forma física y estado psíquico; de ahí que a veces convenga adoptar nuevos hábitos de vida. Con este tipo de tratamiento el paciente y el masajista asumen la corresponsabilidad del éxito del tratamiento y, en consecuencia, de la salud del primero.

En conjunto, las técnicas básicas descritas en este libro son extraordinariamente simples, sin que por ello dejen de surtir poderosos efectos sobre el cuerpo. Sin esa preparación básica, el masajista sería incapaz de administrar un masaje eficaz, por extensos que fuesen sus conocimientos de acupuntura y de los diversos métodos de masaje.

Técnicas de uso más frecuente:

En la literatura médica china hay una abundante información sobre las técnicas de masaje. Los masajistas de toda China han intercambiado sus conocimientos clínicos, si bien en cuanto a los aspectos primarios o secundarios de estas técnicas, cada uno tiene su propio modo de hacer.

A continuación presentamos nuestras técnicas de uso más frecuente.

1. Método de presión: El método de presión es un tipo de masaje que consiste en presionar con la palma de la mano o los dedos sobre determinadas zonas del cuerpo. Hay diversas formas de aplicar la presión: con una mano, con ambas, con el codo, etc. Al utilizar este método hay que presionar gradualmente de suave a fuerte para que el paciente note realmente la presión, pero no dolor. Hacia el final de la sesión, no es aconsejable dejar de presionar demasiado rápidamente, sino reducir la presión lentamente.

El método de presión se puede realizar de un modo continuo durante un período de tiempo relativamente largo, o bien intermitentemente, aun ritmo fijo. Es conveniente que al finalizar el método de presión, éste se siga aplicando en combinación con otro tipo de técnicas. Los efectos del método de presión pueden notarse de un modo superficial sobre la piel o bien de un modo más profundo, en los huesos o en los órganos internos. La cantidad de presión a administrar variará según los casos.

El método de presión reviste tres formas distintas: presión con la palma de la mano, con el dedo y con el codo:

a) Método de presión con lo palma de la mano: Este método requiere el uso de la palma de la mano para presionar sobre la zona afectada del cuerpo e incluye: la presión con una sola palma, con ambas y con ambas opuestas. La presión con una sola palma se utiliza cuando el dolor afecta a una zona amplia, corno el lumbago o el dolor abdominal.

La presión con las dos palmas opuestas se practica cuando duele toda la cabeza. Al presionar sobre el abdomen la mano debe seguir el ritmo de la respiración del paciente para que éste no se sienta incómodo. En ocasiones, el masajista se frota las palmas de la mano hasta que se le calienten y a continuación ejerce la presión sobre el área a tratar. Se ha observado que esto da buenos resultados.

b) Método de presión con el pulgar: Para aplicar este método, presionar con la yema del pulgar sobre un acupunto meridional (un acupunto situado en un meridiano del sistema energético del cuerpo) o sobre el punto doloroso. Hay que ejercer la fuerza adecuada mientras se presiona, intentando, en lo posible, evitar el dolor. En el método de presión con el pulgar pueden utilizarse tanto la presión con un solo pulgar como con ambos opuestos.

Cuando duele la frente, por ejemplo, se aplica la presión con ambos pulgares en los acupuntos toiymg, de las sienes.

c) Método de presión con el codo: La presión con el codo se realiza tanto sobre un acupunto como sobre el área de dolor.

Normalmente se aplica en la parte baja de la espalda, las nalgas o sobre ciertos acupuntos, tales como el punto huotioc.

2. Método de fricción. En el método de fricción se utilizan los dedos o la palma de la mano y puede aplicarse con una o con ambas manos. Consiste en friccionar la superficie de la piel con un movimiento circular. Sólo se ejerce la fuerza indispensable para que actúe sobre la piel y los tejidos subcutáneos. La fuerza de la fricción debe ir de

1. Taiyang: acupunto situado entre la rabadilla del ojo y el extremo lateral de la ceja.

2. Huontiao: acupunto situado en la nalga entre el punto más alto del trocánter y el hiato sacral.

De suave a fuerte, y el ritmo de la misma, que depende de la naturaleza de la enfermedad, oscila aproximadamente entre los 30-40 y 200 movimientos por minuto. A menudo el método de fricción se aplica al iniciar un masaje, o al finalizar el método de presión. En las técnicas de fricción se utilizan generalmente el pulgar, la palma de la mano y el pulpejo de la base de la palma.

a) Método de fricción con el pulgar: Consiste en friccionar con la yema del pulgar una zona del cuerpo en concreto o un acupunto. Se puede realizar con un pulgar o con ambos al mismo tiempo. Cuando se utilizan ambos hay que prestar atención a coordinar el movimiento, y la presión de los dos dedos tiene que ser idéntica. Hay que asegurarse de que los pulgares entren en total contacto con la piel. Los dedos restantes deben mantenerse ligeramente separados y los nudillos levemente doblados para que durante la fricción no roce la piel. Hay que friccionar con movimiento circular desde la muñeca.

Generalmente, este método se aplica para el dolor de cabeza o la vista cansada, friccionando la cabeza y la cara, la nuca y los acupuntos fengchi 3, a ambos lados de la base del cráneo. La fricción con ambos pulgares en sentido circular se puede hacer también en la espalda y el abdomen.

Acupuntos feng chi: depresiones situadas en la base del cráneo entre el hueso mastoideo y el trapecio.

b) Método de fricción con la palma de la mano: Este método se efectúa con la palma de la mano plana apoyada sobre el cuerpo. Normalmente se usa una sola mano. Hay que friccionar lentamente en el sentido de las agujas del reloj manteniendo una presión constante.

La ficción con la palma de la mano está indicada para las zonas más grandes del cuerpo, principalmente el tórax, el abdomen y la espalda. En casos de niños con indigestión, si les sobresalen el pecho y las costillas, se fricciona la segunda sección de costillas. Si el niño padece síntomas de empacho hay que friccionar la zona abdominal. En caso de tensión lumbar friccionar la parte inferior de la espalda.