INICIO

.

Técnicas De Tratamiento De Las Hernias Discales

Al ejecutar el método de estiramiento lumbar, es necesario primero observar si se causa dolor al paciente al doblar el área lumbar hacia delante, o al extenderla hacia atrás.

En casos graves, el dolor generalmente aparece al extender el área lumbar hacia atrás.


Al ejecutar la manipulación, primero se debe doblar hacia delante, con una fuerza y extensión suficientes para producir un efecto en la columna vertebral. Mediante pequeñas sacudidas, se tira gradualmente de la pierna afectada hasta que queda recta. Luego, poco a poco, se tira hacia atrás.

Finalmente, se apoya con fuerza sobre la columna vertebral, hasta lograr que se estire elásticamente hacia atrás al doblar el área lumbar hacia delante. A veces esta manipulación resulta dolorosa, razón por la cual se aconseja ejecutar primero la extensión hacia atrás de las caderas, y después la flexión adelante, la extensión y fuerza de estas manipulaciones deben aumentar gradualmente.

(1) Después de varios tratamientos, cuando el masajista considere que la extensión posterior ha ayudado al paciente, se aumentan gradualmente la extensión y la fuerza.

Al mismo tiempo, la pierna puede “moverse” hacia atrás. En este método el paciente está tumbado boca abajo mientras el masajista con una mano aplica el método de rodillo en la región lumbar del lado afectado y con la otra sujeta la rótula y la pierna del mismo lado. El ritmo de esta operación debe coordinarse con ambas manos.

La amplitud del desplazamiento de la pierna hacia atrás debe crecer paulatinamente.

(2) Después de varios tratamientos, cuando el masajista considera que el movimiento de flexión hacia adelante ha ayudado al paciente, se deben aumentar gradualmente la extensión y la fuerza. Al mismo tiempo, se puede aplicar el método de flexión de las dos caderas.

(3) Tratar de actuar lo antes posible en el curso de la enfermedad

Con los casos en fase inicial, deberá aumentarse lo antes posible la fuerza y la extensión de los movimientos.

En algunos casos se puede añadir el método de torsión lumbar; el paciente está tumbado sobre un costado, con el lado afectado arriba, con una almohada gruesa bajo la zona lumbar. De pie detrás del paciente, el masajista con una mano sujeta el hombro del paciente y, con la otra, la cresta del íleon.

Luego tuerce hacia atrás y adelante la zona lumbar 4-5 veces.

(4) Apisonamiento:

Este método se puede aplicar en casos donde la dolencia dura ya mucho tiempo -meses o años-, cuando el paciente tiene una constitución fuerte, o cuando su área lumbar es relativamente sólida y fuerte; o cuando los métodos descritos anteriormente no alcanzan un grado satisfactorio de flexión de la columna lumbar; o, aún, cuando, después de haberse probado los métodos anteriores aunque haya alguna mejora, el estado del paciente continúa siendo poco satisfactorio.

En todas estas circunstancias, el método de apisonamiento es aconsejable

Antes de aplicar este método, es importante despejar las aprensiones del paciente sobre el tratamiento y crear una situación de colaboración paciente masajista.

El paciente debe seguir el movimiento ascendente y descendente del apisonamiento con la respiración, respirando con la boca bien abierta. La fuerza de la pisada debe aumentar de acuerdo con el grado de movilidad de la columna lumbar y con el grado que el paciente es capaz de aguantar.

Una tanda de pisadas, pasando de ligeras a fuertes, requiere generalmente unos 20-50 pasos. Para las últimas pisadas, se debe aplicar la máxima intensidad que, a juicio del masajista, el paciente pueda soportar, avanzando gradualmente de suave a fuerte y procediendo rítmica, suave y firmemente.

En ningún momento se deben ejecutar movimientos violentos. Cada tratamiento consta de dos a tres tandas, y en el transcurso del mismo, se tratará de alcanzar el máximo grado de fuerza posible.

Entre cada tanda haga un descanso de varios minutos. Este método no debe ejecutarse cada día, sino que se alterna con descansos de l-2 días.

Al final de cada sesión se indica al paciente que se vuelva sobre la espalda. Entonces se repite el método de estiramiento del miembro inferior, tal como se ha descrito anteriormente.

No se producen efectos terapéuticos positivos cuando el disco protuído es el quinto disco intenvertebral lumbar.

El mejor resultado se obtendrá si se aplica primero el estiramiento y luego el método de apisonamiento. Esto requiere la intervención de dos masajistas: uno que tira del paciente por las axilas, usando las manos o una correa ancha; otro que tira de las piernas en dirección opuesta. A continuación se pasa al apisonamiento.

(5) Otros tratamientos:

Además del masaje, si las situaciones lo permiten, se pueden usar fisioterapia, fomentos de hierbas chinas y cataplasmas de hierbas con sustancias medicinales añadidas. La gimnasia médica es muy útil Para la mejora y consolidación del efecto terapéutico y en la prevención de recaídas.

Esos tratamientos deberían aplicarse lo antes posible, previo examen del estado del paciente. Antes de aplicar el apisonamiento, puede suministrarse a los pacientes más sensibles un anodino por vía hipodérmica u oral.

(6) Prescripción de hierbas chinas para cataplasmas:

Moler las siguientes hierbas hasta convertirlas en polvo. Macerar en vinagre y amasar en pasta homogénea, que se aplicará en forma de cataplasmas calientes en la zona lumbar dolorida.

El diagnóstico debe ser preciso para curar la dolencia mediante masaje, y se deben seleccionar las manipulaciones adecuadas según las condiciones y fases de aquella. La proporción de éxitos es bastante elevada. En algunos casos agudos, cuando el paciente sólo ha estado enfermo pocos días, bastará con unas cuantas sesiones para restaurarle la salud.

Los casos de mayor duración también precisarán de una mayor duración del tratamiento. Inicialmente, el paciente suele experimentar una sensación de alivio en la pierna. Luego mejora de modo gradual la prueba de elevación de la pierna.

En algunos casos pueden persistir molestias en las nalgas y producirse hinchazón de las pantorrillas tras una marcha prolongada. Nuestros estudios de seguimiento indican que estos trastornos pueden desaparecer espontáneamente al término de dos o tres meses de práctica de un programa de gimnasia médica.

El masaje terapéutico puede utilizarse cuando hay síntomas recurrentes o residuales tras el tratamiento quirúrgico; en estos casos se obtendrá una mejoría o la desaparición de los síntomas.

Durante la aplicación del masaje terapéutico se debe prestar especial atención a los pacientes hipertensos, suspendiendo el tratamiento si la presión sanguínea es excesiva. La utilización del masaje terapéutico para tratar esta dolencia progresa a medida que se generaliza su práctica.