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Contractura Y Tirón Muscular

En el aumento del tono muscular por encima del grado máximo normal, debido a un traumatismo o bien por alguna patología esquelética, postural o nerviosa.

Al ser comprimidos pequeños filamentos nerviosos aparece un dolor tipo molestia y señalado con toda la mano una zona más o menos amplia que corresponde al grupo muscular.

Ante cualquier contractura aplicaremos calor seco local y podemos efectuar masaje, con profusión de amasamientos que empezaremos de forma muy lenta y superficial, para poco a poco profundizar hasta el límite doloroso.

Las maniobras más importantes serán:

- Amasamientos
- Vibraciones

En hidroterapia las pequeñas contracturas necesitan calor seco, pero las grandes contracturas necesitarán frío.

Tirón muscular

Es la rotura mínima de algunas fibras musculares, normalmente cansadas por un estiramiento forzado. La diferencia con la elongación muscular es que a pesar de que en ésta se produce el estiramiento de un músculo, no hay rotura de fibras, es decir, no hay lesión anatómica.

El pronóstico será distinto, ya que la recuperación será mucho más rápida en la elongación.

Un tirón muscular aparece de forma súbita con la sensación de dolor agudo como un pinchazo, que impide la continuación de su de- ambulación o carrera. El dolor puede señalarse con un dedo, sobre un punto determinado.

La actuación ha de ser de reposo y aplicación inmediata de hielo 20 minutos cada hora y como máximo efectuar masaje tipo drenaje y vaciaje desde la zona lesionada, sin tocarla, hacia el corazón.

En el tirón observaremos a las 24 horas la aparición de una equimosis por debajo de la zona lesionada, signo de hemorragia por rotura de algunas fibras, mientras que en la elongación no aparece.

No debemos efectuar masaje en la zona lesionada por lo menos hasta el séptimo día después de la lesión, ya que es el tiempo necesario para regenerar las fibras musculares.

El tratamiento de masaje en un tirón no debe efectuarse nunca en el punto de lesión antes del séptimo día, aunque si con drenaje se puede trabajar la extremidad para acelerar la reabsorción del hematoma.

A partir del séptimo día se aplicará, primero masaje en la extremidad, de forma amplia, y en principio se hará suave para observar si el dolor es soportable. Si fuera muy agudo esperaríamos dos días más, pero sino lo fuera, efectuaremos el tratamiento que va marcado en cuatro fases:

1º Fase: Pulpopulgar superficial hasta que desaparezca el dolor.

2ª Fase: Pulpopulgar profundo.

3ª Fase: Con el músculo contraído repetimos el pulpopulgar suave, aplicando resistencia.

4ª Fase: Con el músculo contraído aplicamos ya el pulpopulgar profundo.

No debemos pasar de una fase a otra si el dolor prácticamente no ha desaparecido. A continuación terminamos el masaje con vibraciones, tecleteos, vaciaje venoso y pases magnéticos sedantes.

En el momento en que podamos efectuar las cuatro fases podemos decir que la lesión ya está curada.

La frecuencia será diaria hasta que desaparezca todo el dolor a la presión. No se debe hacer reposo absoluto, ya que el paseo y los movimientos suaves harán que el proceso inflamatorio remita mucho antes.