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¿Cómo Se Trata Una Hernia?

El diagnóstico debe ser correcto, la fase de la enfermedad claramente distinguida, y las limitaciones en la movilidad lumbar, etc. determinadas.

Partiendo de eses factores, se puede alcanzar un efecto terapéutico satisfactorio a través de una selección adecuada entre las diferentes técnicas terapéuticas.

Masaje:

Basándonos en nuestra propia experiencia práctica, creemos que al decidir las técnicas de masaje que se van a emplear, se tienen que distinguir las siguientes situaciones de tratamiento general:

Manipulación ligera:

En casos leves se considera que la aplicación ligera de masaje produce buenos resultados. En casos muy graves, al principio también puede usarse el masaje ligero, ya que un masaje fuerte produciría un gran dolor. La secuencia de este tipo de manipulación es la siguiente:

(a) Preparación:

Primero el paciente estará tumbado boca abajo, con el pecho y las zonas abdominales reposando sobre una almohada. En casos muy graves donde el paciente no puede adoptar esta posición, se pueden colocar más almohadas al lado del pecho y el abdomen. El paciente debe colocar los brazos al lado del cuerpo y relajar los músculos.

(b) Relajación muscular:

Con el pulgar o la base de la palma de una o ambas manos, el masajista aplica un masaje con un movimiento circular a lo largo de cada lado de la columna lumbar y en las nalgas, avanzando de arriba abajo y viceversa. La fuerza se aumenta gradualmente y el proceso se repite 3-l veces.

A intervalos se pueden aplicar los métodos de presión y amasamiento del pulgar en acupuntos como mingmen, shenshu, los ocho liao, huantiao, wefzhong y chengshan.

Finalmente se aplica el método del rodillo, avanzando de arriba abajo a lo largo de la región lumbar y la pierna del lado afectado. Con estos métodos, el tiempo necesario para relajar los músculos es de unos 10 minutos.

(c) Tracción:

El paciente yace tumbado de costado con el lado afectado hacia arriba. El masajista, de pie detrás del paciente, le aplica el método de estiramiento lumbar. El paciente relaja activamente sus músculos y el masajista le dobla enérgicamente las articulaciones de la cadera y de la rodilla hacia adelante.

Gradualmente se aumenta la flexión de la articulación de la cadera, llevándola hacia delante con un movimiento rítmico y elástico, cuidando que el paciente no experimente demasiado dolor. A medida que el grado de flexión de la cadera aumenta, las vértebras lumbares inferiores sufrirán los efectos de la fuerza de flexión.

Cada vez que la cadera ha sido flexionada hacia delante 45 veces, la mano que sujeta la pierna afectada tira la pierna hacia atrás con una corta y fuerte sacudida, mientras la otra mano, que está apoyada contra la región lumbar, empuja hacia adelante con la fuerza apropiada.

El ritmo de esta presión debe ser coordinado con el de la extensión hacia atrás de la pierna, y la fuerza aplicada se adaptará a lo que el paciente puede tolerar. Por lo tanto, al estirar la espalda del paciente, se tendrá en cuenta su movibilidad potencial y se observará la expresión de su rostro.

El movimiento debe ser ejecutado rítmicamente, con fuerza y destreza, pero estará desprovisto de toda violencia. El proceso entero debe ser repetido 2-3 veces.

(d) Movimiento de la pierna (estiramiento del miembro inferior):

A continuación se indica al paciente que se gire sobre su espalda para “mover la pierna”, el método de estiramiento del miembro inferior. Para ello el paciente deberá seguir la fuerza ejercida por el masajista, y relajar los músculos tanto como pueda.

Al principio el ángulo formado por la pierna y la superficie de la cama será menor que en el test de elevación de la pierna recta; no obstante, durante el tratamiento se irá observando cuidadosamente hasta donde puede elevarse la pierna afectada, y se irá subiendo gradualmente cada vez un poco más. A veces las dos piernas necesitan “movimiento”. Tratar unas 20 veces en cada lado.

(e) Fuerte extensión posterior:

Está indicada en los casos crónicos o en los casos donde los síntomas dolorosos han mejorado, o en aquellos otros en que aunque el dolor sea aún bastante agudo, la fuerte constitución del paciente le permite soportar una manipulación mucho más fuerte.

Conviene asimismo cuando el área lumbar del paciente es blanda y flexible; cuando todas las técnicas descritas anteriormente han sido puestas en práctica sin obtenerse ningún resultado evidente; o cuando el paciente con síntomas graves ha notado una disminución del dolor después de la aplicación de las técnicas de masaje mencionadas. Una fuerte extensión posterior del área lumbar es apropiada para todas estas situaciones.

(1) Con el paciente tumbado boca abajo, el masajista aplica los métodos de amasamiento y de rodillo en el área lumbar y en la pierna, haciendo que los músculos se relajen, tal corno se ha descrito anteriormente.

(2) Se ejecuta el método lumbar. A veces, al practicar una extensión fuerte hacia atrás, se puede oír un crujido en el área lumbar del paciente. Cuando esto ocurre, es probable que obtengamos un mejor resultado.

(3) Ejecutar el método de estiramiento lumbar. En esta acción, el tirón de la pierna debe estar coordinado con el empuje ejercido con el pie en la región lumbar. Con este movimiento súbito se puede oir a veces un crujido en las articulaciones de la región lumbar.

Cuando esto ocurre, es probable que obtengamos un mejor resultado. Después de esta manipulación, el paciente se coloca boca abajo, y se le aplica masaje (métodos de amasamiento y de rodillo) en la zona inferior de la espalda.

(4) Seguidamente, con el paciente tumbado de espaldas, se ejecuta un estiramiento del miembro inferior, tal corno se ha descrito anteriormente.

(5) En algunos casos se puede añadir el método de extensión poster-lateral. En este caso, el paciente yace boca abajo. El masajista, de pie del lado sano del paciente, sujeta el tobillo del lado afectado con una mano, y con la otra inmoviliza el área lumbar-sacra. La pierna afectada es desplazada con fuerza hacia atrás, hacia el masajista.