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¿Cómo Fortalecer Los Dedos Del Masajista?

El masaje se efectúa principalmente con las manos. Y es por eso que hay que adiestrarlas para que sean fuertes, ágiles, expertas e infatigables, y para que sus movimientos estén bien coordinados entre sí. Los ejercicios manuales pasan por dos fases, la primera consiste en practicar con un saco lleno de arena.

Cuando ya se ha adquirido la práctica con el saco se pasará a practicar con el cuerpo (dos personas pueden practicar la una con la otra). El saco, de lino o algodón blanco deberá tener aproximadamente 30 cm de largo por 6 cm de diámetro, y se rellenará con arena bien limpia.

A continuación exponemos los ejercicios de entrenamiento más frecuentes y los aspectos más importantes de la práctica de los mismos.

a) Método de presión con el pulgar:

Este método se divide en tres tipos: presión con la yema del pulgar, con el borde del pulgar y con la punta del pulgar. No obstante, los principales rasgos que caracterizan los tres tipos son idénticos.

El método de presión se practica normalmente de pie, aunque también puede practicarse sentado.

Concentrarse; dejar caer hombros y brazos; flexionar los codos y las muñecas dejando colgar las manos. Estas deberán estar algo cerradas, sin que los dedos vaya” más allá del centro de la palma, el pulgar extendido y apoyado contra el segundo nudillo del índice, cubriendo el ojo del puño.

Con la punta del pulgar apoyada en el saco presionar desde la muñeca y mover el dedo hacia atrás y adelante rítmicamente de manera que el pulgar se desplace hacia afuera y vuelva de nuevo a su posición inicial. La fuerza que se ejerce al presionar hacia afuera equivale a 2/3 de la fuerza total, mientras que al realizar el movimiento de recesión se aplica aproximadamente 1/3.

Al presionar hacia adelante evitar que el pulgar salte bruscamente, y al retirar el dedo procurar que la articulación interfalángica no toque la superficie del saco. El pulgar deberá presionar en línea recta y no oblicuamente. Manténgase la muñeca totalmente relajada. La frecuencia de la presión oscilará entre 120 y 160 movimientos por minuto.

Cuando se haya perfeccionado esta técnica, parecerá que el pulgar esté unido al saco, habiéndose alcanzado el requisito de “Fuerte, pero sin rigidez, suave, pero no sin firmeza”. Se recomienda perfeccionar el uso de las dos manos, para que puedan alternarse cuando se practica este método con fines clínicos.

b) Método del rodillo: Ponerse de pie; deje caer los hombros, con los brazos colgando. Doblar un codo y relajar la muñeca; cerrar la mano sin apretar, con el centro de la palma boca arriba y los dedos ligeramente doblados, pero no rígidos, los dedos índice y medio se extenderán libremente. Con el dorso del dedo.

Ojo del puño: en el borde del puño del lado del índice, el espacio envuelto por el índice, meñique y la eminencia hipotenaria apoyados sobre el saco, efectuar un movimiento de rotación hacia atrás con la muñeca.

Repetir este ejercicio varias veces, procurando evitar movimientos bruscos o arañazos para no dañar la piel. La rotación será suave, pero con fuerza penetrante y un ritmo constante, y se practicará con ambas manos con el fin de alternarlas.

c) Método vibratorio digital: Este método se aplica con el dedo medio o con el pulgar, y generalmente con la mano derecha. Al practicar la vibración con el dedo medio, el pulgar y el índice sujetan el dedo medio, la punta del cual se apoya sobre el saco.

En la vibración con el pulgar, es el borde externo de la punta del dedo el que se pone en contacto con el saco, y la muñeca se dobla ligeramente hacia la palma. Tanto los músculos de la mano corno los del antebrazo ejercen una fuerza estática y tensa para producir el movimiento vibratorio.

Será necesario practicar varias veces esta técnica para que se llegue a producir la vibración, ya que puede darse el caso de que en un principio ésta no se produzca o no se mantenga. La vibración deberá ser leve y constante, con la fuerza ejercida desde la punta del dedo, y debería mantenerse durante algo más de un minuto.

d) Método del pellizco: En este método la mayoría de las veces se utilizan los dedos pulgar, índice y medio y se efectúa normalmente con una mano. Los tres dedos pinzan el borde del saco con cierta fuerza. El pulgar realiza un movimiento rotatorio según el sentido de las agujas del reloj, friccionando y pellizcando a la vez, mientras que el índice y el medio efectúan el mismo movimiento, pero en sentido contrario.

Durante este movimiento rotatorio con fricción y pinzamiento los dedos van avanzando gradualmente. Esta técnica requiere coordinación, suavidad, sensibilidad, así como el control de la fuerza que se ejerce con la punta de los dedos. El masajista tiene que ser capaz de efectuar esta técnica durante más de 10 minutos seguidos.

e) Métodos del martillo y palmoteo: Aquí se emplean ambas manos simultáneamente. En el método de palmoteo se utilizan las yemas de los dedos y estos estarán ligeramente separados y doblados.

El método de martillo se aplica con la mano cerrada. En ambos métodos la superficie de la mano utilizada deberá estar en contacto con el saco y el movimiento deberá proceder de la muñeca, que se balancea arriba y abajo. Las muñecas deben estar entrenadas para que se muevan suave y ágilmente, pero con fuerza, subiendo y bajando coordinadamente a un ritmo constante.

El masajista deberá ser capaz de cambiar el ritmo del movimiento y mantenerlo durante más de 10 minutos. El entrenamiento puede resultar bastante pesado, especialmente al principio, cuando hay hinchazón y erosión de la piel y se experimenta dolor y fatiga, razón por la cual se debe adoptar una actitud seria, perseverante y disciplinada.

Además, y puesto que este tipo de entrenamiento es también un ejercicio físico, se debería llevar a cabo siguiendo las normas generales del ejercicio físico:

1. El entrenamiento es más efectivo si se realiza temprano por la mañana, después de levantarse y al aire libre.

2. Durante el entrenamiento vestir ropa ancha y un cinturón holgado. Evitar la ropa demasiado ajustada o pesada.

3. No empezar las prácticas si se siente cansado o si se tiene hambre. Generalmente el entrenamiento no se empieza hasta al cabo de una hora y media después de comer.

4. Antes del entrenamiento propiamente dicho hacer algunos ejercicios de calentamiento: mover pies y manos y respirar a fondo un par de veces. Antes de practicar las técnicas digitales, flexionar un poco las articulaciones de los dedos.

5. Al finalizar el entrenamiento efectuar algunos movimientos de relajación y respirara fondo. Si se ha transpirado, secarse rápidamente y ponerse toda la ropa encima. VI. Durante el entrenamiento concentrarse mentalmente para desarrollar el buen hábito de dedicar toda la atención al tratamiento que se va a llevar a cabo. De este modo, las sesiones de entrenamiento darán un resultado mucho más valioso y habrá menos probabilidad de lesionarse.

6. Al practicar las técnicas téngase presente la limpieza y evitar las rozaduras o arañazos. Si la piel reacciona negativamente será mejor suspender el entrenamiento.