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Tratamiento Sindrome de Fatiga Crónica

Entre los tratamientos no farmacológicos que usan los pacientes figuran la acupuntura, la hidroterapia, la quiropraxia, craneal-sacras, el ejercicio liviano, los masajes, la auto hipnosis, los estiramientos musculares, el tai-chi, la terapia táctil y el yoga.

Psicoterapia y terapia de apoyo. Ciertos tipos de psicoterapia, como la psicoterapia cognitivo- conductual, han ofrecido resultados prometedores al ayudar al paciente a combatir su enfermedad y al aliviar parte de la tensión que conlleva el SFC.

La terapia de Además, todas las enfermedades crónicas pueden afectar a los cuidadores y a los familiares. En tales casos, la terapia de familia fomentará la comunicación y reducirá el efecto adverso del SFC en la familia.

Tratamientos farmacológicos Los tratamientos farmacológicos van encaminados a aliviar los síntomas específicos. Los pacientes se muestran hipersensibles a los fármacos, en especial los que afectan el sistema nervioso central.

Por ello, la estrategia consiste en comenzar con dosis muy bajas que se irán aumentando gradualmente según la necesidad.

1 -Agentes tricíclicos en dosis reducidas. En ocasiones se administran agentes tricíclicos para mejorar el sueño y aliviar el dolor leve generalizado, como la doxepina (Sinequan), la amitriptilina los fármacos, en (Tryptizol, Mutabase) y la nortriptilina (Tropargal).

Algunos efectos secundarios que pueden aparecer son: sequedad de boca, somnolencia, aumento de peso y una elevada frecuencia cardiaca.

2 -Antidepresivos. Se han administrado a enfermos de SFC con depresión, aunque se ha observado que aquellos que no la presentan y que han sido tratados con inhibidores de recaptación de serotonina se benefician tanto o más que los que padecen depresión.

Entre estos fármacos se incluyen los inhibidores de la serotonina como la fluoxetina (Prozac, Adofen, Reneuron, genérico), la sertralina (Besitran) y la paroxetina (Frosinor, Motivan, Seroxat); la venlafarina (Andral, Dobupal); la trazolona (Deprax); y el bupropión (Quomem, Zintabac).


Los efectos secundarios dependen del fármaco administrado.

3 -Agentes ansiolíticos. Se emplean para tratar trastornos como el pánico.

Entre estos agentes se hallan, por ejemplo, el alprazolam (Trankimazin), el clonazepam (Rivotril) y el lorazepam (Idalprem, Orfidal).

Los efectos secundarios habituales son efectos sedantes, amnesia y síntomas de abstinencia (insomnio, calambres abdominales y musculares, vómitos, sudor, temblor y convulsiones).

4 -Antiinflamatorios no esteroides. Pueden emplearse para aliviar el dolor y la fiebre. Algunos de ellos se obtienen sin receta médica. Algunos son el naproxen (Naprosyn), el ibuprofen (Dalsy, Algidrin, Espidifren, Neobrufen) y el piroxicam (Feldene, Sasulen). Son fármacos generalmente seguros cuando se siguen las indicaciones, pero pueden presentar varios efectos secundarios, como lesiones renales, hemorragias digestivas, dolor abdominal, náuseas y vómitos.

5 -Antibióticos. A no ser que el paciente padezca simultáneamente una infección no se administrarán antibióticos, puesto que no se ha identificado una causa infecciosa.

Un ensayo controlado con el fármaco antivírico aciclovir evidenció que éste no contribuye a la mejoría de los pacientes afectos de SFC.

6 -Tratamiento antialérgico. Algunos pacientes tienen un historial clínico de alergias, cuyos síntomas aparecen periódicamente. Los antihistamínicos no sedantes pueden ayudar a los afectados. Algunos de éstos son el astemizol (Simprox), la Ebastina (Ebastel), la loratamina (Clarytyne, Civeran) y la mizolastina (Zolistan).

Algunas de los efectos secundarios típicos son somnolencia, fatiga y cefaleas.

Los antihistamínicos sedantes también pueden beneficiar a los enfermos cuando están en cama.

7 -Tratamiento antihipotensivo. La fludrocortisona (Panotile) se ha prescrito en ocasiones a los pacientes que han dado positivo en la prueba de basculación. En la actualidad se está estudiando el Florinef para comprobar su eficacia.

También se han administrado ß-bloqueantes, como el atenolol (Tenormin, Atenelol), a pacientes cuya prueba de basculación dio positiva. También se recomienda un aumento de la ingesta de sal y agua. Los efectos secundarios pueden ser un aumento de la tensión arterial y retención de líquidos.

8 -Otros fármacos experimentales.

Ampligen es un producto compuesto de ácidos nucleicos sintéticos que estimula la producción de interferón, un grupo de modificadores de la respuesta inmunitaria que también presentan actividad antivírica.

Un estudio realizado con método de doble ciego reveló que los pacientes a los que se administró Ampligen experimentaban una leve mejoría en la respuesta cognitiva en comparación con el grupo al que se administró el placebo.

Estos resultados preliminares deben confirmarse con estudios adicionales. La Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA) no ha aprobado este fármaco, por lo que su administración debe considerarse experimental.

Aunque los pacientes que recibieron Ampligen reaccionaron bien, algunos experimentaron reacciones adversas posiblemente debido a la acción del fármaco. En cualquier caso, los efectos secundarios todavía están por determinar. La dehidroepiandrosterona (DHEA), según estudios preliminares, ha mejorado los síntomas en algunos casos, aunque esta conclusión debe confirmarse. La administración de DHEA debe considerarse experimental.

La g-globulina (Gammar) es una mezcla de inmunoglobulina humana.

Contiene anticuerpos para combatir gran número de agentes infecciosos y se emplea para inmunizar de forma pasiva a aquellas personas cuyo sistema inmunitario está en peligro, o a quienes han estado expuestos a un agente que pudiera causar una enfermedad grave si no cuentan con inmunoglobulinas.

Su utilización en los pacientes es experimental y se basa en la hipótesis de que el SFC es provocado por un trastorno inmunológico. No es frecuente observar efectos secundarios graves, aunque en algunos casos raros la gammaglobulina puede ser responsable de un shock anafiláctico.Los enemas colónicos (high colonic enemas) no han resultado útiles y tal procedimiento puede provocar una enfermedad intestinal.

La kutapressina es un extracto de hígado de cerdo. Debe considerarse experimental en toda circunstancia y todavía no hay base científica que permita afirmar su utilidad en los pacientes. Puede provocar reacciones alérgicas.

Sobre el autor:

© Asociación Catalana de Afectados por el Síndrome de Fatiga Crónica Edición: Cat Salut 1a. edición: Barcelona, abril 2003.